Normalmente empezamos el entrenamiento por el final. Solo cuando las pautas neuromotoras sean mínimamente correctas deberíamos empezar a trabajar directamente con los músculos para incrementar la fuerza muscular, la velocidad y la flexibilidad a través de la repetición y el entrenamiento.
Si el cerebro no tiene toda la información que necesita para crear los movimientos o si hay serios errores en el mapa corporal, en la representación neurológica del cuerpo en el cerebro, no importa cuantas veces repita el movimiento o cuanto entrene o practique, nada va a mejorar mucho , aunque si que conseguiré hacer una lesión a medio o largo plazo.
Lo primero que necesitamos es darle al cerebro la información que necesita para crear movimientos refinados, precisos y bien organizados en pautas motoras eficientes, fáciles, saludables, seguras y placenteras.
El microscopio electrónico muestra como el movimiento hecho automáticamente no crea nuevas conexiones en el cerebro, sino que hace mas profundos los caminos neuronales ya existentes, que a menudo son justamente los hábitos que más nos perjudican, las pautas que tenemos que desaprender. Sin embargo en el momento en el que prestamos atención a lo que hacemos , se empiezan a producir conexiones entre el córtex sensorial y el motor que harán posible los cambios en el movimiento, el aprendizaje de nuevos hábitos que necesitamos para eliminar el dolor, evitar la lesión o incrementar el rendimiento.
El scanner muestra como el movimiento con atención plena produce gran actividad en el córtex pre-frontal , lo cual produce cambios en la estructura y el funcionamiento del sistema nervioso y cambios físicos: va a mejorar la flexibilidad, la fuerza, resistencia, equilibrio y destreza.
Las nuevas “direcciones” o intenciones conscientes crean nuevas posibilidades de movimiento que reducirán el dolor, prevendrán las lesiones, mejorarán nuestra creatividad y la capacidad de resolver problemas además de permitirnos disfrutar de mayor salud y placer.
Esto es lo que hacemos en TECNICA ALEXANDER, usar la atención para activar grandes zonas del cerebro a menudo inactivas, de ese modo se hace posible de modo muy sencillo y sistémico, el aprendizaje y el cambio a gran velocidad . De ese modo es relativamente sencillo desaprender malos hábitos y aprender nuevos patrones saludables de movimiento que harán posible recuperar capacidades y habilidades que ya nos habíamos resignado a perder.
Además si mantenemos el cuerpo y la mente activos, nuestro cerebro va a permanecer joven, aprendiendo hasta el final. es el secreto de la eterna juventud.
